Tras la limpieza, tu piel se encuentra más receptiva a la crema, si aún no tienes claro cuál es la que le conviene a tu tipo de piel, toma nota: Para la piel seca: es la más pobre en agua, se irrita con facilidad y presenta mayor tendencia a las arrugas. Utiliza cremas enriquecidas (son aconsejables ingredientes como el aceite de rosa mosqueta o el de jojoba), humectantes -ayudan a retener el agua- y con factor solar. Para la piel grasa: también necesita hidratarse, a pesar de tener un lustre excesivo, impurezas, etc., ya que el exceso de sebo no aumenta o disminuye la pérdida de agua. Los geles, y las emulsiones son los productos más aconsejables.
Para la piel mixta: presenta zonas grasas (en general, frente, nariz y barbilla) y zonas secas, que deben cuidarse por separado con los productos adecuados. Aplica la hidratante de día por todo el rostro, y para la noche reserva la crema nutritiva sólo para las zonas más secas.
|